La fecha exacta, el lugar preferido, la hora convenida y un compromiso: es una invitación… Faltas tú para acudir. Todo está listo… también la compañía. Tú puedes ser el que invita o también el invitado de honor. Por eso, transforma en postales de invitación aquella cita, después busca otras más... Los amigos se buscan para que esa amistad perdure, y se buscan para festejar un encuentro esperado cuando hay una postal.